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Uruguay, país exportador de servicios científicos

Uruguay busca posicionarse como un lugar de excelencia para proveer servicios vinculados a la industria farmacéutica y la salud. En esta nota, expertos opinan sobre los desafíos de la internacionalización del sector.


Muchas veces escuchamos hablar de los procesos de internacionalización de las empresas locales vinculadas a tecnologías de la información o consultoría en negocios, pero no así de las proyecciones en el sector de farmacéutica y salud.

En este sentido, un conjunto de organizaciones vinculadas a la ciencia en nuestro país viene trabajando para potenciar la internacionalización del sector junto a Uruguay XXI, agencia de gobierno que promueve las exportaciones y la atracción de inversiones en esta área a través de la marca Uruguay Smart Services y el portal laboral Smart Talent (www.smarttalent.uy).

“Uruguay se destaca especialmente por la calidad y adaptabilidad de sus recursos humanos. Nuestra estrategia consiste en promover a nivel internacional la contratación de servicios de I+D uruguayos para mejorar productos existentes o desarrollar proyectos de investigación que deriven en productos comercializables”, afirma Cecilia Pérez, coordinadora de Farmacéutica y Salud del Programa Servicios Globales de Uruguay XXI.

Desafíos para lograr la internacionalización

El Parque de las Ciencias es una zona franca con foco en empresas dedicadas a la exportación de servicios de ciencia y tecnología. Su gerente general, Enrique Buero, afirma que los inversores eligen instalarse en nuestro país por su ubicación geográfica, estabilidad política, seguridad jurídica y disponibilidad de recursos humanos calificados.

Para captar inversores y clientes, Parque de las Ciencias busca estar presente en ferias relacionadas con su principal foco de actividad, asistiendo por ejemplo todos los años a la CPhI, uno de los eventos más importantes a nivel mundial en el rubro farmacéutico. Paralelamente, trabaja con Uruguay XXI en la promoción del país como destino atractivo para nuevas inversiones.

Fernando Amestoy (Director del Polo Tecnológico de Pando) opina que Uruguay debe difundir las ventajas que ofrece como hub para radicar inversiones en proyectos intensivos en I+D, combinando las capacidades locales y atendiendo a las demandas empresariales en cuanto a tiempos y estándares de calidad exigidos a nivel mundial.

“Tales desafíos demandan procesos de innovación abierta, que permitan una articulación ágil entre los actores para disminuir los costos de transacción y aprovechar todas las oportunidades”.

Actualmente, el Polo Tecnológico de Pando enfrenta el desafío de promover e intensificar el relacionamiento con otros actores de la región. “Aún queda mucho terreno por recorrer, pese a que se ha hecho avances en convenios con parques científico-tecnológicos de Brasil y se está promoviendo vínculos con instituciones argentinas. A nivel internacional, estamos participando en eventos de vinculación empresarial con empresas y consorcios americanos y europeos”, revela Amestoy.

El Institut Pasteur de Montevideo nació con la misión implícita de insertarse en el contexto regional e internacional.“Se han obtenido muchos logros auspiciosos, con proyectos exitosos a escala regional, pero hay mucho para mejorar. En el terreno puramente científico, un desafío importante es la falta de instrumentos para financiar la contrapartida de los programas internacionales disponibles”, comenta su director ejecutivo, Luis Barbeito.

La importancia de invertir en I+D

Juan Cristina (Decano de la Facultad de Ciencias) asegura que la realidad de este siglo no se basará únicamente en capitales y materias primas, sino en las capacidades humanas y destaca el papel de una academia sólida que aporte conocimiento a los procesos de innovación del país.

“Sin invertir en ciencia, en I+D (investigación + desarrollo), y en recursos humanos de calidad –que son lo más valioso y caro de este sistema– no es posible generar tecnologías apropiadas a un desarrollo sustentable”.

Fernando Amestoy afirma que la investigación científica desarrollada en nuestro país permite generar capacidades locales para crear conocimiento y dirigirlo a las necesidades de desarrollo productivo y social. “Esto permite apoyar a la industria para lograr el mejor aprovechamiento del conocimiento disponible en el dominio público, realizar adaptación tecnológica, o internacionalizar nuevos productos o servicios nacionales”.

Recursos humanos calificados

El Decano de la Facultad de Ciencias asegura que mientras en los países desarrollados, el 2% de la población económicamente activa se dedica a tareas de I+D, en Uruguay, esta cifra es del 0,2%.

“Eso nos da una idea clara de lo que nos falta para formar una capacidad instalada. Las empresas que constituyen el motor de la economía –muchas de las cuales son empresas públicas–, emplean a menos del 10 % de los egresados de la Facultad de Ciencias. Los recursos humanos de calidad son lo más valioso de un sistema I+D+i (investigación + desarrollo + innovación) y en donde el Estado Uruguayo invierte para tener una Facultad de Ciencias que pueda formar a los mejores científicos del país. Sin embargo, si ese mismo Estado que realiza la inversión no los utiliza, habrá otro Estado, que no ha hecho la inversión, que los utilizará”.

En cuanto al valor de la formación de los egresados de Facultad de Ciencias, Juan Cristina destaca en primer lugar, su calidad y solidez profesional y en segundo lugar, su plasticidad para adaptarse a resolver problemas de su especialidad.

“La diversificación de formaciones permite contar con recursos humanos únicos en disciplinas en las cuales la matriz productiva nacional tiene importantes desafíos. Algunas de ellas son: impacto ambiental, cambio climático, ciencias de la atmósfera, ciencias geológicas, oceanografía, biotecnología, energía, logística, etc.”

Por su parte, el Polo Tecnológico de Pando interviene en áreas como biotecnología, nanotecnología y farmacéutica, que –según comenta el director de la institución– son intensivas en conocimiento y requieren recursos humanos muy especializados para su desarrollo. “En este sentido, el vínculo con la Facultad de Química y otras áreas de la UDELAR así como con la Universidad del Trabajo del Uruguay (UTU), aseguran la disponibilidad de los mismos para nuevos negocios y servicios a la vez que permiten desarrollar actividades de capacitación específicas para atender los requerimientos empresariales más exigentes”.

Un centro de conocimiento científico superior

Según Luis Barbeito, la calidad de los recursos humanos y el acceso de una masa crítica de investigadores representan más del 75% del interés de los actores internacionales que recurren al Institut Pasteur Montevideo. “El resto del interés se desprende del prestigio de la marca ‘Pasteur’ y del prestigio de Uruguay como marca país”.

La Facultad de Ciencias de UdelaR es a los ojos de diferentes instituciones nacionales y de la región, un centro de formación universitaria de calidad que produce conocimiento en más de 62 áreas de la ciencia y tiene más de 300 convenios con instituciones públicas y privadas de Uruguay y el extranjero. “La clave para lograr capacidades en ciencia y tecnología con éxito a largo plazo es poseer la academia más sólida que se pueda tener. Es la mejor herencia que le podemos dejar a quienes vienen detrás de nosotros”, asegura Juan Cristina.

Enrique Buero afirma que los profesionales egresados de la Facultad de Ciencias son muy valorados por las empresas que se instalan en el Parque. “Ha habido experiencias exitosas, en las cuales incluso se ha recurrido a estudiantes avanzados como una fuente importante de recursos, ya que logran una rápida adaptación en emprendimientos con características poco frecuentes en nuestro país”.

Apoyar a los investigadores

Para Buero, la investigación científica es un rubro que requiere importantes inversiones en recursos humanos y materiales para alcanzar su pleno desarrollo. “Creo que en Uruguay se están haciendo esfuerzos muy interesantes, pero hay que ser conscientes que posicionar al país en este sentido implica una estrategia global que debe incluir apoyo constante, implementar políticas modernas, potenciar herramientas para la captación de nuevas inversiones en el rubro, generar mayor cantidad de recursos calificados y oportunidades laborales, incrementar la interacción y colaboración entre la Universidad y las empresas, etc. Con un plan de acción integral y acorde, se puede alcanzar objetivos cada vez más interesantes con un potencial enorme en materia de exportación de servicios especializados”.

“La investigación científica en nuestro país tiene muchísimo valor”, asegura Juan Cristina, destacando los más de 1000 artículos científicos que la Facultad publica anualmente.

“El mundo cambió para siempre. Antes, nuestro mundo era local y lineal en sus procesos productivos y en sus innovaciones; hoy es exponencial y global, y para ese mundo debemos prepararnos. Hoy el mundo va a donde están las ideas y las personas capaces de llevarlas a cabo. Y también allí van las inversiones”.

Nota promovida por Smart Talent publicada en Prouniversitarios