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Encuesta revela que a los uruguayos les preocupa poco el ahorro

Al 70% "le alcanza" su ingreso, pero solo al 41% "le sobra" como para atesorar regularmente.


¿Quiénes, cómo y para qué ahorran? ¿Qué pasa con el ahorro en Uruguay? Son las preguntas centrales que abordó el estudio presentado este miércoles por la Cátedra SURA de Confianza Económica, elaborado por la Universidad Católica (UCU) y Equipos Consultores.

El trabajo destaca que aunque en líneas generales el ahorro en Uruguay ha crecido en los últimos años es relativamente bajo, y son pocos los consumidores que declaran ahorrar. Por otro lado, señala que la "capacidad de ahorro" se percibe en proceso de contracción. En ese sentido, explica que se ha ajustado más en los segmentos de consumidores con menos años de estudio y con nivel socio-económico bajo.

Además, da cuenta que si bien en "términos discursivos" la importancia del ahorro aparece destacada entre los consumidores, no se constatan comportamientos ni actitudes vinculadas a concepciones sobre el futuro que traten de controlar los "riesgos" o incertidumbres.

El informe destaca una escasa presencia de la idea de "guardar buscando rentabilizar" o "pensando en la vejez". La mayor parte de quienes ahorrar lo hacen con el objetivo de cubrir imprevistos, mientras que otra parte lo hace para una compra futura planificada o un gasto importante previsto (ver gráfico). También se percibe una baja penetración de productos financieros diferentes a los de una cuenta bancaria.

El estudio advierte entre sus preocupaciones la falta de ahorro de largo plazo necesario para el desarrollo. Lo que sigue es un resumen de los principales puntos del trabajo.

¿Ahorró en el último mes?

Ante la pregunta: "¿le sobra dinero luego de pagar por comida y otros artículos o servicios?" el 70% de los consumidores encuestados respondió que "le alcanza" su ingreso para financiar sus gastos. De ese grupo, el 41% dijo que "le sobra" como para ahorrar regularmente.

Ante la pregunta de si había ahorrado el mes anterior, solo el 25% de esos potenciales ahorristas respondió afirmativamente. El 15% dijo que no consiguió hacerlo, "aunque tiene dinero de sobra a veces" luego de pagar por la comida y otros artículos o servicios, mientra que el 60% restante no le alcanzó el dinero en ese mes en particular. Según el trabajo, entre los que ahorran regularmente, los más jóvenes son los que menos lo hacen. La asiduidad crece sistemáticamente con la edad.

Por otro lado, el estudio indica que se esperaría que el segmento de 40 a 49 años ahorrara más por estar en el auge de su productividad, no obstante, es posible que la carga de gastos familiares no lo facilite. Del mismo modo, se esperaría que en el último tramo etario (65 años o más) se estuvieran consumiendo los ahorros y no mostrando la tasa más alta como detectó la medición.

¿Qué forma de ahorro utiliza?

El trabajo confirma la elevada participación del "ahorro en casa" (50%) como surge de la encuesta SURA Latam publicada en 2016. En ese sentido, se señala que si bien la mitad de los encuestados dijo tener acceso a cuentas en el sistema bancario, eso no quiere decir que todos las utilicen para ahorrar: de hecho 37% está bancarizado por su cuenta de sueldos.

El ahorro y vivir el presente

Casi el 80% de los encuestados dijo que le interesaría ahorrar, pero cuando se le preguntó si "realmente le preocupa ahorrar" menos de la mitad respondió que sí. "Sabiendo la importancia del ahorro para la familia y la economía posiblemente esa preocupación es demasiado baja", dijo durante la presentación la economista Silvia Vázquez del Departamento de Economía de la UCU.

Por otro lado, el 65% de los consultados dijo que no está pensando en su futuro y "vive el presente". Según el estudio, entre los consumidores "no se percibe una mayoritaria preocupación por el ahorro, pese a que se sabe que el futuro no se soluciona solo".

Ante la pregunta: ¿qué tendría que pasar para que pudiera ahorrar o ahorrar más? solo un 56% consideró que bajar su nivel de gasto es una forma de ahorrar más. Otras respuestas como que "caiga la inflación", "mejore la confianza en la economía" o que cambie la política económica, y que tienen elevado peso de factores externos a su persona o familia obtuvieron porcentajes mayores. "Hay un problema en hacerse cargo de quién es el responsable por generar decisiones de ahorro. Sólo el 56% considera que bajar el gasto actual es una forma de ahorrar más", afirmó Vázquez.

Cobertura para la vejez

El 53% de los encuestados dijo que la mejor alternativa de cobertura económica pensando en la vejez es la jubilación a través del Banco de Previsión Social (BPS) y solo un 16% mencionó el sistema mixto de seguridad social. "Esto tiene que ver con que mucha gente solo accede al BPS por edad, pero también con ese paternalismo estatal inculcado que tienen los uruguayos", dijo Vázquez. Además, la preferencia por inversiones financieras se ubica por debajo de las inversiones reales. Eso podría responder a "desconocimiento" o "desconfianza". El uruguayo continuaría prefiriendo el "ladrillo" al activo financiero", dice el trabajo.

Ante la pregunta: ¿está de acuerdo con la afirmación que el sistema mixto es una forma de ahorro individual que complementa el ahorro a través del BPS? Solo el 36% reconoció que lo que aporta a la AFAP es también ahorro. Además, solo el 28% sabe que es propietario de esos ahorros.

"La gran mayoría de los ahorristas no tiene idea de cómo funciona el sistema. Hay una necesidad importante de generar políticas activas para generar más información", resumió Vázquez.

Preocupa que:

  • Pocos tengan capacidad de ahorrar, y menos sean los que ahorren.
  • En qué segmentos se estrechan más los márgenes .
  • Lo poco que preocupa ahorrar, pese a que declaran les interesaría.
  • La baja percepción de que el ahorro depende de decisiones propias.
  • La "miopía" en materia previsional y la desinformación al respecto.
  • No se genera ahorro de largo plazo: necesario para el desarrollo.

 

Fuente: El Observador