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Es hora de ponernos a cocinar en casa!

Desde que comencé a escribir Neurona Financiera que insisto con aquello de que hay que cocinar en casa. La forma en que encaramos la vida en mi familia está muy relacionada con no transformar el hecho de cocinar con una carga o algo tedioso como mucha gente hace.

Cocinar no es difícil, claro, a menos que hagamos cosas muy complicadas. Creo que programas como Master Chef están ayudando a sembrar esa semilla de cocinar que muchos tienen dentro (si bien no lo veo, escucho los comentarios y veo en el súper cosas raras para cocinar que antes no había).

Yo considero, muy humildemente, que el tema de cocinar lo tenemos bastante trabajado en casa, para gastar lo necesario y comer bien. Sin embargo me llevé una sorpresa que quería compartir con ustedes.

Producto del nacimiento de Matilde, para evitar caer en “Delivery de Emergencia” (cosa que nos pasó con Maxi) decidimos cambiar algunas cosas con respecto a nuestra forma de organizarnos con la comida y para mi sorpresa eso no solo nos trajo la eliminación del stress por el tema, sino que redujimos entre un 20% y 30% el gasto en ese rubro. Sé que andamos bien porque he comentado con gente que lleva registro de gastos y tiene familia de configuración similar y mis gastos están por debajo.

Entonces les dejo algunas ideas:

Lista de comidas

Tenemos anotadas todas las comidas que solemos cocinar, cosa que a la hora de planificar no tenemos que pensar en un universo infinito de comidas sino solo en aquellas cosas que conocemos. A veces innovamos y probamos nuevas recetas y si nos gusta la ponemos en la lista. La verdad son cosas simples (no van a encontrar Pato a la Naranja) pero intentamos que sea variado en términos nutricionales.

Planificación

Los domingos planificamos las 7 comidas de la semana, digo 7 no porque comamos una vez al día, sino porque cada comida es cena y almuerzo. Estamos bien con eso, sé que hay gente que se niega a hacerlo, en nuestro caso no es un problema.

Con la lista de las comidas, la ponemos en la heladera en una cartelera y luego hacemos la lista de compras.

Compras

Ya no hacemos la compra mensual en el Macromercado, lo que hacemos es una compra semanal con las cosas que necesitamos para las recetas de la planificación. Esa compra la hacemos en un super de barrio que tiene marcas no tan conocidas y que al final en precio andan iguales que comprar mayorista.

Lo que sí agregamos fue una compra recurrente en un “almacén de granos”, donde compramos los cereales y frutos secos. En nuestro caso vamos a Niter donde la relación de precios es muy buena con respecto al súper. Tampoco hemos investigado muchas opciones al respecto.

Seguimos siendo fieles acólitos de las feria de barrio donde compramos mucho de los frescos del menú diario.

Y con estos tres hábitos, estamos gastando menos y comiendo mejor.

Si con todo esto no logro que abandonen el menú ejecutivo y se pasen al tupper, les dejo una charla de Tomás Bertesaghi en el Smart Talent Day, sobre los beneficios del tupper:

Conocé más sobre cómo administrar tus finanzas en Neurona Financiera.