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"¿Para qué es la vida sino para darla?"

Ximena Sommer, directora de Ánima Bachillerato, fue una de los cuatro #Jugados y contó su experiencia personal a los asistentes del Smart Talent Day.


“Soy Contadora y Licenciada en Administración. Hice las dos carreras en la Universidad de la República sin tener ni idea de qué quería estudiar”, así se presentó Ximena Sommer, fundadora y directora de Ánima Bachillerato Tecnológico, que trabajó nueve años en una consultora de Recursos Humanos hasta llegar a la gerencia de un departamento de riesgos y responsabilidad social. En abril de 2014 renunció debido a que no se sentía satisfecha con esa actividad. “Después de ahí me iba siempre a un taller que trabajaba con niños y adolescentes, sin importar cuántas horas trabajara, me iba igual y me cambiaba el día. Volvía a mi casa feliz”, manifestó.

“Steve Jobs decía que hay que mirar para atrás y uno va a poder atar los puntos. Yo miro para atrás y claramente puedo atar los míos”, continuó Ximena. Hoy es la directora de Ánima, una institución educativa de bachillerato con formación técnica en administración y en TIC, aunque para llegar a eso tuvo un camino difícil.

En Uruguay crear una asociación civil lleva unos seis meses; sin embargo, Ánima lo logró en un mes. “Eso requirió que tuviera que suplicar”, contó emocionada, “que tuviera que llorar en el registro para que me dieran el expediente y poder llevarlo al Letrado, porque sino iba a quedar en un cajón esperando vaya a saber uno qué”.

La educadora relató que se lo llevó en la mochila, corriendo, y consiguió las firmas que habilitaban su proyecto después de realizar numerosos trámites en diferentes fiscalías y en el Ministerio de Educación y Cultura. Por si fuera poco, esta odisea la realizó mientras transitaba el inicio de su embarazo. “Vieron cómo es la vida, cuando uno consigue un trabajo te salen dos, tres, y bueno, fue firmar los estatutos, decir ‘empezamos el año que viene’ y quedé embarazada”, precisó. En su entorno es habitual la broma de que tuvo dos partos a la vez, y en su opinión así lo fue. “Tengo una hija divina de un año y ocho meses y soy parte de un equipo de 45 personas que trabajamos con 126 jóvenes en dos generaciones y con una tercera generación que se aproxima para el 2018”.

Como muchos graduados de Ciencias Económicas, Ximena hizo el viaje final y en el transcurso del mismo soñó que generaba propuestas para mejorar la calidad de vida de las personas más necesitadas de nuestro país. Sintió que había un proyecto para ella y rescata como lo más importante que se movió, no se quedó quieta, que buscó eso que sentía que la iba a llevar hacia lo que la hacía feliz.

“A mí me encanta la frase lema del Taller Infantil, ‘para qué es la vida si no es para darla’, siempre sentí que era mi lema y Ánima realmente me está enseñando a darme cuenta porque me sacó de mi zona de confort. No porque dejé la consultora, sino porque tengo un desafío nuevo que es constante, todos los días”, reflexionó Sommer finalmente.

Accedé a las charlas del Smart Talent Day aquí.