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"Eso es lo que hacemos en Genlives, acercar la medicina a la gente"

Lucía Spangenberg es investigadora científica, estudió bioinformática en Alemania y decidió volver a Uruguay para dedicarse a estudiar y trabajar con el ADN humano.


“Me gustaban la matemática, la informática, la medicina, la biología, pero la verdad es que no tenía ganas de estudiar ninguna de esas carreras estructuradas que había en Uruguay en ese momento. Entonces googleé ‘biología informática’ y salió ‘bioinformática’. Si bien no tenía idea de lo que era, en el título conjugaba las dos cosas que me gustaban, y decidí que quería estudiar eso”, comenzó contando Lucía ante la multitud presente en Smart Talent Day.

Obviamente no fue una decisión muy bien tomada en su núcleo. Le cuestionaban para qué quería estudiar afuera si podía hacer una carrera de grado acá y después hacer la especialización. Para ella esa no era una opción, deseaba conocer eso que era nuevo y tenía ganas de vivir una experiencia en el exterior.

Sin embargo en 2009, y como le pasa a muchos uruguayos que están afuera, le vinieron ganas de volver. “En realidad fue por una sola razón, que son los afectos, la familia y los amigos. Son insustituibles”, explicó Spangenberg. “Volví a un Uruguay que para mí tuvo dos instituciones claves: la Agencia Nacional de Investigación e Innovación y el Institut Pasteur de Montevideo”.

Teniendo en cuenta que en el área privada no hay mucha investigación, que los organismos públicos no pueden absorber a todos los investigadores y buscando una alternativa laboral diferente, Lucía decidió hacer un emprendimiento propio: Genlives. “Al principio, cuando uno empieza un emprendimiento, invierte tiempo. Después si todo falla perdiste horas de trabajo, pero luego es capital propio, de ANII, de inversores, y no sabés cuándo vas a poder cosechar todo eso que plantaste. Aun así, con toda esa valija llena de incertidumbre, es que en nuestro equipo de Genlives sabemos que vamos a sacar el emprendimiento adelante”, sostuvo la investigadora.

Para explicar lo que hace su empresa puso el ejemplo de Kara Grind, una niña que nació sin ningún problema hasta que cumplió 15 meses. Ahí comenzó a tener dificultades para caminar, para tragar, para agarrar cosas. Los médicos no lograban diagnosticarla, la medicina clínica tradicional había llegado a su límite con ella hasta que un genetista tomó su caso. Secuenció el ADN y lo que encontró fue una mutación que hacía que la vitamina B2 no entrara a la célula.

“Entonces Kara pasó de estar a punto de morirse sin ninguna razón aparente a tener un diagnóstico molecular de la enfermedad y además a tener un tratamiento súper simple, que es la administración vía oral de la vitamina. Esto fue en el 2011 y hoy en día está bárbara. Eso es medicina genómica, es lo que hacemos en Genlives, acercar la medicina a la gente, tanto a los médicos para que usen esta herramienta como a los pacientes directamente”, clarificó Spangenberg.

En su opinión se pueden hacer emprendimientos científicos de alta calidad en Uruguay como también se puede hacer ciencia de alta calidad desde aquí. “Cambiamos el enfoque, estamos ofreciendo medicina genómica, conocimiento científico de alta calidad a la gente que lo precisa en el tiempo que lo precisa. Muchas veces para que le llegue rápido ese conocimiento a la gente, para universalizarlo, hay que enmarcarlo dentro de una empresa”, explicó.

“Creo que con Genlives encontré aquello que estaba buscando cuando armé la valija para irme, esa combinación entre biología e informática que me permitió investigar, emprender, tomar riesgos y aportar un granito de arena a la sociedad”, reflexionó finalmente.

Accedé a las charlas del Smart Talent Day aquí.