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Gestionar las dudas para alcanzar el éxito laboral

Hay quien se marca una ruta al inicio de su carrera profesional y no la abandona. Otros optan por un camino repleto de desvíos hasta encontrar aquello que realmente les llena como personas y profesionales. Según consigna El Observador en base a RIPE, ambos itinerarios son válidos; sin embargo quien no duda corre el riesgo de perder oportunidades que conducen a un éxito no planificado.

Gestionar esa incertidumbre es la clave. En opinión de Úrsula Calvo, empresaria y fundadora de Úrsula Calvo Center (España), en el terreno de la duda, existe cualquier posibilidad "y, por tanto, también la probabilidad de éxito".

La mentora y coach española Hana Kanjaa ha convertido la inseguridad, la inquietud, el desasosiego y la vacilación en sus mejores aliados para crecer personal y profesionalmente. "Es lo que me ha permitido avanzar, pero no es sencillo. Cuando no tienes trabajo es normal tener miedo. El punto de partida es abordarlo con menos resistencia y sin miedo, sólo viviéndolo de esa manera se perciben las oportunidades. Si nada es seguro, todo es posible. Los espacios de incertidumbre son duros pero fértiles porque esconden oportunidades; si las abordamos con aceptación, avanzaremos", comentó la autora del libro Querida incertidumbre: te lo debo todo.

El tirano


El principal saboteador de un triunfo es uno mismo, un 'tirano' que hay que tener bajo control, según Kanjaa. Quedarse en el confort de un trabajo que no le satisface es la opción más cómoda, y también la más nefasta para aumentar su empleabilidad, señala la coach.

En tanto, Calvo afirma que el éxito no depende sólo de la capacidad intelectual. "Hay muchos factores, como el subconsciente, que desempeñan un papel importante. El intelecto marca el rumbo pero su capacidad es muy limitada. El subconsciente, con una capacidad millones de veces superior, puede conducirte hacia un atajo que tu consciente no tenía previsto", comentó.

Según Calvo, la incomodidad ante la incertidumbre puede ser una gran oportunidad de tomar conciencia de aquellas áreas en las que uno se siente más débil y trabajar o actuar sobre ellas. "Esto desterrará el miedo, incluido el 'qué dirán'", apuntó.

Enfocar la energía


Pilar Jericó, presidenta de la consultora española Be-Up, advierte que el cerebro está programado para la supervivencia, no para la felicidad y ésta hay que trabajarla. "Puede surgir de manera automática, pero una oportunidad despierta a los miedos".

Para neutralizar ese impacto recomienda poner mucha energía en lo que podemos ganar, no en lo que vamos a conseguir. "El miedo siempre mira hacia lo que es posible que perdamos, porque protege lo que tenemos, lo real, minando la ilusión por lo que puede llegar", asegura Jericó, quien es muy consciente de que las personas se mueven por sesgos e interpretaciones.

Detrás del punto muerto que implica el fracaso


Dan Gilbert, psicólogo de la Universidad de Harvard, asegura que los individuos poseen un sistema inmune psicológico que les permite enfrentar adversidades sin desmoronarse. Afirma Gilbert que el 75% de las personas vuelve a ser feliz en los dos años posteriores al peor trauma imaginable. El éxito y el fracaso son inseparables, y surgirán en varias ocasiones a lo largo de la vida profesional y personal. Uno y otro tienen sentido porque existen. Hana Kanjaa, certificada en 'coaching' personal y ejecutivo, considera que el problema es que hay una tendencia a catalogar el fracaso como un fin y, por lo tanto, se pierde la capacidad para ver qué existe detrás de ese punto muerto al que se ha llegado.

"A menudo subestimamos las oportunidades. Cuando las cosas van mal se debe hacer un esfuerzo diario en cultivar lo positivo y el optimismo. Enfocarte en plazos cortos es lo más sensato. Si estás abajo, lo único por lo que hay que preocuparse es por subir", apuntó Kanjaa.

Úrsula Calvo afirma que "ganar una 'guerra' supone estar dispuesto a perder algunas batallas".