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Teletrabajo: una manera distinta de organizar la vida laboral

El Ministerio de Trabajo se encuentra realizando un proyecto de ley sobre teletrabajo, en conjunto con Uruguay XXI, CUTI, CEDU y referentes de los centros internacionales de servicios. Al mismo tiempo, CPA FERRERE organizó un panel en el cual expertos en la temática disertaron sobre oportunidades, desafíos y recomendaciones para la instrumentación práctica del teletrabajo.


En 2020, 50% de los trabajos a nivel global tendrán algún componente remoto, según indica un informe de Citrix. En Estados Unidos, casi dos tercios de las empresas tienen empleados remotos y se duplicó el número de teletrabajadores en la última década, según Remoters.

“El teletrabajo no es una moda. No es el futuro, es el hoy. Es un fenómeno transversal a todo el trabajo que no se limita a las empresas tecnológicas”, señaló el subsecretario de Trabajo y Seguridad Social, Nelson Loustaunau.

“Hoy existe una ausencia de normativa en teletrabajo y se aplica la general que no está pensada para este modelo nuevo de trabajar. Tenemos que empezar a regular y estamos pensando, en principio, en una ley de mínima. Si hacemos una legislación profusa y detallada, pierde vigencia pronto”.

Destacó que buscan definir institutos fundamentales, como el concepto de teletrabajo, sus formas (part time o full time / subordinado o freelance) y crear entornos que solucionen los problemas de jurisdicción si la empresa no está localizada en el país.

El subsecretario resaltó que la expectativa es que el proyecto de ley esté ingresado en el Parlamento durante este ejercicio.

Capitalizar las ventajas del teletrabajo

“No podemos ver al teletrabajo como algo aislado”, señaló el socio de CPA FERRERE y responsable de las áreas de Estrategia y Desarrollo Organizacional y Liderazgo y Gestión de Personas, Gonzalo Icasuriaga, ante un auditorio con más de 100 personas del mundo empresarial.

Destacó que el equilibrio entre vida personal y laboral es cada vez más importante, y resaltó que el desafío actual es la adaptación de los modelos de organización tradicional del trabajo. “La mayor parte de las empresas hoy ya tienen personas teletrabajando en un esquema informal. Eso está generando riesgos muy importantes en temas de seguridad de la información y no está capitalizando todas las ventajas que hoy ofrece la tecnología para adecuar las formas de trabajo al mundo actual”.

Icasuriaga afirmó que el teletrabajo representa para las empresas la posibilidad de tener gente mucho más motivada y que este implica un cambio cultural. “Uno de los obstáculos más grandes es que las empresas piensan que meterse en esto es 100% o nada. Es mejor empezar con un piloto, agarrar confianza, que los jefes y los líderes vayan viendo que esto tiene mucho sentido”.

Destacó que en general el teletrabajo se realiza uno o dos días, que no sean ni viernes ni lunes para que no sea un fin de semana largo. "Lo que no tiene sentido es que sea part-time porque se pierde un beneficio. En general las personas que teletrabajan están súper comprometidas con la empresa. La empresa gana en productividad y motivación de los trabajadores. No solo de los que teletrabajan, también de los que saben que la empresa está en ese camino”.

Desafíos del management

CPA FERRERE acompaña procesos de cambio cultural vinculados a teletrabajo en alianza con la consultora internacional Jobing, que se especializa en este tema.

Durante el evento, el director y fundador de Jobing Consultores, Fabio Bagno, expresó que el teletrabajo dejó de ser un desafío tecnológico para pasar a ser uno del management. “La OIT avala el teletrabajo a nivel mundial sin necesidad de leyes. El teletrabajo es voluntario y reversible. Obliga a gestionar virtual por objetivos en vez de presencial por trabajo, que es lo que los mandos medios están acostumbrados”, explicó el consultor.

Una de las ventajas del teletrabajo es atraer a las nuevas generaciones que lo valoran tanto como el salario, por lo tanto potencia la marca empleadora. A esto se le suma la inclusión de personas con discapacidad. “Además, muchas personas pueden trabajar, por ejemplo, desde pueblos para empresas grandes”, indicó Bagno.

Los aspectos que deben tener en cuenta las empresas antes de implementar el teletrabajo según la metodología Jobing son los siguientes:

  • Evaluar la cultura organizativa. ¿La empresa está dispuesta a teletrabajar?
  • Liderazgo por objetivos. ¿Hay jefes que puedan telesupervisar?
  • Tareas y procesos. ¿Existen tareas que sean teletrabajables?
  • Perfil del empleado. ¿Existen empleados que puedan teletrabajar?
  • Entorno colaborativo. ¿Se tiene un espacio apto para teletrabajar?

“Para implementarlo, es fundamental concientizar al top management. Hacer un programa piloto, ajustar modelos para después implementar la política corporativa”, afirmó Bagno.

En su opinión, el teletrabajo “debería ser una herramienta de meritocracia, que se lo den a aquellas personas que hoy son muy productivas dentro de la compañía, que generan valor casi sin necesidad de una supervisión presencial”. Opinó que las personas que teletrabajan, al ser más productivas, mejoran su plan de carrera también y tienen posibilidades de mejores condiciones de contratación o de una promoción o de una mejora en su puesto.

Agregó que el éxito en esos procesos está en el jefe que tiene que interactuar con el trabajador a distancia. “Como en todo proceso de transformación de la empresa, el mando medio es la clave del éxito. Es mucho más fácil encontrar una persona apta para teletrabajar que un jefe apto para telesupervisar. En el modelo de liderazgo que la empresa tiene que definir e inculcar tiene que tener mucho énfasis la gestión por objetivos, porque el teletrabajo obliga a los líderes a pasar de un control horario presencial a una gestión virtual por objetivos”.

Más información sobre el evento de CPA FERRERE aquí.