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Un uruguayo en Silicon Valley: "El cara a cara y estar más involucrados es fundamental"

Federico Toledo, cofundador de Abstracta, se mudó a California para “apalancar” a su empresa en Silicon Valley, la meca de los informáticos.


Es cofundador y gerente de Operaciones de Abstracta, una compañía dedicada al testing de software que nació en 2008 con tres socios y hoy tiene oficinas en Uruguay, Estados Unidos, Chile e Inglaterra, además de un equipo de más de 100 personas. La empresa está creciendo, acaba de abrir su primera franquicia en Chile, junto al estudio contable SVET, y ahora, su cofundador se muda a EEUU para reforzar la presencia en Silicon Valley.

Hace un mes, Federico Toledo se instaló en California junto a su esposa. Desde su apartamento recién estrenado y todavía en proceso de transición, conversó con El Observador sobre la vida en la bahía de San Francisco, donde se encuentran las principales empresas de tecnología del mundo.

¿Qué motivó su mudanza a California?

El objetivo de vivir acá es apalancar el negocio, incluso abrir puertas para que más gente de Abstracta se pueda venir a vivir o viajar más. Silicon Valley es como la meca para cualquier informático, abrir más puertas acá hace que a la gente le entusiasme mucho más el trabajo. Queremos armar un equipo operativo aquí porque si no hay gente trabajando en las oficinas algunos clientes ni siquiera te consideran.

¿Abstracta ya tiene clientes estadounidenses?

Sí, hace cuatro o cinco años que pusimos el foco en Estados Unidos. Hoy más de la mitad de la facturación tiene ese origen. Estar acá sirve para fidelizarlos, porque intensificamos los vínculos. Es importante el cara a cara, estar más involucrados, generar mejores relaciones y que nos tengan más presentes. Que nos vean es fundamental.

¿Cómo se procesó la decisión de instalarse en California?

Los primeros años de la empresa sufríamos porque hasta abril o mayo no nos daban los números, por el ciclo económico uruguayo, porque en diciembre todo se para. Empezamos a pensar en complementar con trabajos en lugares que tuvieran ciclos económicos opuestos, como Estados Unidos. Ese fue el motivador inicial, a sabiendas también de que este país es el principal consumidor de servicios informáticos. Una de nuestras socias comenzó a viajar, luego se vino a vivir un año y ahora continúa viajando. En ese momento empezamos a pensar en venirnos nosotros.

¿Cómo fue la mudanza?

Llegamos hace un mes y nos han recibido muy bien. La gente es muy amable y correcta, lo vemos hasta en el respeto que hay en el tránsito. En California hay muchos inmigrantes, eso hace que estén acostumbrados a gente nueva. Hasta se esfuerzan por entenderte mejor aunque no hables perfecto inglés.

Cuando fundó Abstracta, ¿imaginó irse del país?

No, para nada. Cuando recién arrancamos no nos imaginábamos nada, ni que hoy íbamos a tener un equipo de 100 personas, ni que íbamos estar trabajando con la mayoría de los clientes en Estados Unidos, ni que me iba a mudar a Berkeley a todo esto que estamos emprendiendo. Es algo muy difícil de planificar, porque van surgiendo cosas que hacen que uno vaya redireccionando el barco.

¿El hecho de viajar seguido les permitió hacerse conocidos?

Sí, hemos ganado bastante reputación por acá, a tal punto que he estado en eventos y me han dicho: ‘Sé quién sos. Fede de Abstracta, quiero conocer más’. Estando acá, que te pase eso es algo que asombra muchísimo y a la vez llena de satisfacción. También hemos puesto mucho esfuerzo en nuestra imagen a nivel digital, de hecho nuestro sitio web estaba solamente en inglés hasta hace poco.

¿A qué se le está poniendo el foco en Abstracta hoy?

A cuidar el entorno de trabajo como para que la gente que se suma al equipo vea oportunidades de crecimiento y gracias a eso quiera quedarse. Últimamente estamos priorizando el dar oportunidades a las personas más jóvenes, que no tienen experiencia laboral. Pasa mucho que se pierden oportunidades de negocio por falta de personal capacitado. Eso ha hecho que muchas veces se “roben” personas entre una empresa y otra. Nosotros estamos apostando a formar gente y a armar un mapa de ruta con posibilidades de crecimiento. Pensando en eso de ‘no hay que pelearse por las migas sino que hay que intentar agrandar la torta’, me parece que formar gente es la forma de ampliar la oferta en el mercado laboral y hacer la diferencia.

¿Qué es lo que más va a extrañar de Uruguay?

En Abstracta tenemos pautado que la gente puede trabajar desde su casa el día que quiere, pero yo siempre decidí ir a trabajar a la oficina todos los días, porque disfruto muchísimo el trabajar codo a codo. En la oficina se pasa bien y se disfruta mucho el trabajo en equipo, y si bien estoy en contacto todos los días con la gente, no es lo mismo el compartir. Creo que va a ser lo que más extrañe porque sé que acá no voy a hacer trabajo de oficina y no voy a estar con un equipo de gente generando lazos.

Fuente: El Observador